El quirófano abre las puertas al empleo
El personal de trabajo en la cirugía plástica estética es más elevado a diferencia de las otras actividades de la salud.
En Medellín se ha ido forjando desarrollos en la medicina en cuanto a lo estético, que ha favorecido con el empleo de los cargos que intervienen con el proceso de una cirugía, también, la ciudad cuenta con un alrededor de unas 20 o 30 clínicas quirúrgicas certificadas, y estas tienen un promedio en una semana de 6 o 7 pacientes.
Un conjunto de profesiones está dispuesto a contribuir con sus saberes, encaminados al trabajo que puede propiciar un grupo humano con un elevado índice de calidad en el servicio prestado, porque el personal es uno solo y la falta de alguien podría afectar el proceso de la cirugía, el cirujano David García Usuga en su percepción afirma que “se genera una gran cantidad de trabajo, no solamente para el cirujano plástico, sino que para todas las personas que intervienen en el proceso de diagnóstico, tratamiento y recuperación de un paciente de cirugía plástica estética, en cambio, un paciente de cirugía plástica reconstructiva no requiere tanto personal de apoyo, porque tiene un problema, una herida o algo por el estilo y normalmente interviene poco personal”.
En una cirugía no se basta con asistir a una cita para la revisión e inmediatamente llevarse a cabo la intervención quirúrgica, sino, realizar una cita y darle al paciente la orden para la realización de unos respectivos exámenes, en lo cual la parte de los laboratorios se verá favorecido, después, programar la cirugía, proceso el cual deben asistir por lo mínimo el cirujano y ayudante, el anestesiólogo, la enfermera, el auxiliar de enfermería y el instrumentador. Luego de todo este proceso, la recuperación del paciente debe contar con el apoyo del fisioterapeuta y la cosmetóloga para el tratamiento de la parte afectada del cuerpo, como también, el paciente tiene que hacer la compra de algunos productos específicos para la finalización de la cirugía.
Años, esfuerzo y calidad
La enfermera Johana Trujillo Valenzuela dice que se ha venido aumentando el porcentaje de cirugías estéticas, no sólo por los pacientes que se atienden en la parte nacional, sino que los extranjeros han contribuido parcialmente, sin embargo, “son pacientes colombianos que viven en el extranjero y muchos de estos pacientes traen amigos del exterior y en el quirófano se atiende un promedio de 100 por año” comenta Olga Lucía Botero, cirujana plástica de la Universidad de Antioquia (UdeA). Estos suelen ser de España, Estados Unidos, Suecia, Venezuela y Centro América.
Por otra parte, Medellín fue en los primeras ciudades en donde se hicieron trasplantes hepáticos y renales, por ello, los años han podido crear un estilo de calidad humana y profesional en el sector de la salud y se acostumbrado estar actualizado de manera que se le propicie al paciente lo mejor para su carta de presentación que es su cuerpo. García Usuga dice que “Medellín, Cali y Bogotá está a la par de los países industrializados en cuanto a la legislación de hospitalización y realización de cirugías, y la legislación Colombiana es más rígida en cuanto a países que tienen muchos más años de experiencia, como Brasil o Argentina”.
Actualmente, la sociedad ha sido globalizada y en esos grandes cambios que ha tenido en el tiempo, ha convertido lo es lo estético en sinónimo de rentabilidad, puesto que “cualquier negocio o actividad productiva en un sector beneficia la economía, porque genera un efecto multiplicador, y cada vez son más los niños, jóvenes y adultos, que están acudiendo a clínicas quirúrgicas, y hay una mayor demanda en este tipo de servicios y hay que satisfacer esa demanda” dice Nelson Darío Caicedo, economista de la UdeA.
Para todas las personas mayores de 18 años están abiertas las clínicas quirúrgicas, de diversos lugares y variadas tarifas, solo se es necesario contar con una buena salud y hacerse una cirugía electiva, por lo demás, “en una semana hay seis o siete operaciones, la liposucción es la actividad más solicitada y las más costosas son las cirugías múltiples” aporta Olga Lucía Botero.
El cirujano es la cabeza del equipo
La cirujana Lucía Botero comenta que hay cirugías más complejas, en la cual el cirujano como tal obtiene una rentabilidad mayor, un ejemplo de ello es la abdominoplastia, la cual perfectamente le dejaría al cirujano una ganancia de 2 o 3 millones de pesos, como también, hay cirugías de gastos fijos, como es la cirugía de implantes mamarios, donde intervienen los gastos de los implantes, el quirófano, el anestesiólogo, el instrumentador, entre otros, por tanto, una cirugía de implantes que cuesta alrededor de 5 millones para el cirujano hay una ganancia de un millón y medio.
El medio laboral del médico cirujano estético se encuentra con una serie de inconvenientes, debido a “un desorden en legislación sobre quien puede o no realizar una cirugía estética” dice García, por tanto, si un médico general acredita que puede efectuar una cirugía, perfectamente la puede hacer, este problema viene años atrás, cuando un médico hacía o hace un rural en un sitio apartado, debe tener la posibilidad de hacer cualquier procedimiento, como una cirugía general o una neurocirugía, puesto que en ese momento es el único médico que podría brindar un procedimiento urgente a todos los pacientes, debido a esto, “muchos médicos se apoyan en este vacío legal para poder realizar procedimientos quirúrgicos”, complementa García.
Por lo anterior, el cirujano García sostiene que lo ideal son los grupos interdisciplinarios, e intentar recoger la experiencia de cada una de las especialidades para perfeccionar y lograr una cirugía de mayor calidad.
El trabajo en grupo es la razón de ser para crecer en cualquier negocio, eso no es paradigma, es un hecho, es importante el punto de vista del otro y en el sector de la salud el trabajo grupal contribuirá con el avance de la medicina.
Por:
Edwin Alexander Álvarez Flórez
Producción de prensa, Jueves 6 - 9